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ˇTEMBLO Y LLOVIO EN TOCANCIPA…! La de este fin de semana fue una jornada tan inolvidable como atípica en el Autódromo de Tocancipá, con piques y el inicio del Campeonato Nacional de Duración, torneos automovilísticos que congregaron más de un centenar de pilotos y autos de diferentes ciudades colombianas y una tripulación de Venezuela que vino a correr el torneo de duración.
En efecto, entre sábado y domingo, Tocancipá vivió en todo su esplendor la fiesta de los motores con dos pruebas que congregaron buena audiencia en sus tribunas, a pesar de las condiciones climáticas que imperaron a lo largo del día, especialmente el domingo cuando llovió a cántaros durante toda la carrera.
En primera instancia, se hizo la 2ª. Válida del Campeonato Bogotano de Piques Mobil 1, con cerca de sesenta autos, que se dedicaron a lo largo de las casi 8 horas de programación a profundizar en la pista de 402 metros de longitud y que al final de la misma dejó magníficos dividendos en tiempos y registros. El complemento fue la válida de sesenta minutos de duración de las 12 Horas Petrobrás Motor, que se corrió en condiciones climáticas terribles, lo cual incidió de manera puntual en las posiciones finales, en las que se reportó el Renault Clio No.25 de Santiago Mejía, como el más productivo del estreno. Como ha venido sucediendo en las últimas fechas, los piques han ganado en desarrollo y, aunque ahora corren menos carros que antes, los que atienden este proceso se han modernizado de tal manera que son autos mucho más veloces, poderosos y de grandes resultados.
Esta vez no fue la excepción. Con tres “totes” en la pista, la fecha se tornó “agresiva” y rendidora. “Terremoto” de Sergio Jiménez, “Tsunami” de Héctor Urrea y “El Toro” de Marcelo Toro, se cansaron de dar espectáculo con piques soberbios de buenos resultados en el reloj, proceso al que se sumó el Honda de Bucaramanga que en manos de Jaime Cañón dio lecciones de poderío junto con el Honda de Ricardo Oyuela, que regresó a la fiesta después de un retiro obligado de varios meses. Entonces “tembló” en Tocancipá. Por primera vez los “totes” se enfrentaron entre sí y dieron una gran faena. Toro con su poderoso Chevrolet modelo 55 se apoderó de la atención con dos soberbias pasadas, en tanto que Urrea fue más cauteloso y fue de menos a más. Jiménez terció y les aplicó un 10:591 que asustó. Pero Toro se despachó con un 10:719 en su pique con Urrera y emparejó las cosas, pues quedaba en la misma categoría de “Terremoto”, algo que jamás había sucedido. Y llegaron las finales. El santandereano Jaime Cañon voló literalmente y en un impresionante pique venció al poderoso Ford Mustang de Urrera y ganó la serie de los 11 segundos, sumando su segundo triunfo consecutivo en el año.
Vino, entonces, el duelo de los “monstruos”. “Terremoto” y “El Toro” debieron medir fuerzas y en el primer hit, que congeló el alma de los presentes, Jiménez terminó con 10:032, mientras que Toro lo hizo con 10:400. Espectacular! Por ser los únicos de la categoría, debían hacer tres piques y el ganador de 2 se corona como el mejor. Hubo suspenso. “Terremoto” tomó el carril interno, mientras que por fuera iba “El Toro”. La luz verde los despachó y la aceleración fue espantosa. Jiménez pasó primero sin soltar. Toro lo escoltó también sin soltar. Los dos paracaídas que ayudan al frenado de los autos se desplegaron, pero “Terremoto” se quedó sin pista para frenar y terminó sepultado en la barrera de llantas de protección que hay en el curvón principal. Hubo temor por el piloto. Por fortuna no pasó de ser un terrible susto y este bogotano, dueño del récord nacional salió ileso y feliz de su logro: 9:953 Una cerrada ovación de regreso a la pista, a bordo de su semidestruido auto, le dio a entender que la tribuna estaba muy agradecida con su valor y coraje y feliz por su estado después de semejante choque. |
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